Siempre he sido un convicto y confeso burlón de los nombre raros y huachafos, así como de la gente que combina el marrón con el negro. Nunca le pondría a mi hijo o hija un nombre en inglés, ni en francés, ni chino ni ningún otro idioma que no sea español, salvo que ello obedezca a que éste tenga por madre a alguien cuya lengua nativa -no apellido, ojo-, sea foránea. En realidad, nunca había reflexionado cuan huachafo aquello pudiese ser hasta que tuve un relación sentimental con una chica con un nombre afrancesado, esto es, ni francés ni español, pues si bien fue intención de su progenitor ponerle el nombre en francés, no lo escribió bien, o sea, doblemente huachafo.
Ahora bien, así como hay nombres raros y huachafos, existen marcas raras y huachafas, una de ellas, la de una marca de preservativos, ‘vladi’ para ser mas precisos. La primera vez que tuve conocimiento de dicha marca fue hace algunos años, cuando auspiciaban a un equipito de fútbol peruano, pero no las probé hasta un par de meses. Pero, ¿qué tiene de extraordinario este producto?, que ha sido elaborado, entre otros elementos, a base de benzocaína , lo que prolonga artificialmente el periodo de erección, lo que debe ser sumamente apreciado por eyaculadotes precoces, y en algunos casos, por las parejas de aquéllos, aunque esto último, lo pondría en tela de juicio.
Estábamos en un hostal de mala muerte de Lince, de esos donde sueles concurrir cuando la lujuria apremia y tienes unos pocos soles en la billetera mas aun cuando tu pareja no pone ni siquiera para la propina del que cuida los carros, pero no me importa que no ponga ni un centavo, si lo invierte en ella y ello redunda en exteriorizar cada día una imagen más femenina, todo se le perdona.
A pesar que no somos enamorados, ni tenemos intención de serlo, ocasionalmente, o sea, en cada encuentro, tenemos sexo. Es una relación insólita y exagerada, solo sexo y parranda, nada más. Hasta nuestro último encuentro, solo empleábamos el preservativo para la penetración vaginal, nunca hemos practicado la anal.
Bueno, la cosa es que en plenos juegos previos al encuentro carnal ella hizo un ‘STOP’ inusitado. La razón, debemos usar el preservativo , -me dijo-, bueno en realidad, usualmente el sexo oral lo realizábamos sin ningún tipo de protección ante insistencia suya.
Como es evidente, la primera reacción que tuve fue preguntarle por ese cambio de actitud, el cual puede obedecer a múltiples factores (siempre he sido curioso), pero en lugar de responder mi interrogante se limitó a señalar su nuevo piercing, a lo que agregó, aun no cicatriza. Para serles sinceros, la sensación con o sin profiláctico, es totalmente distinta, y es que en efecto, reduce el placer pero, en fin, primero es la salud.
Bueno, aquí comenzaron los problemas, a pesar de que el fellatio siempre nos ha gustado a ambos, en esta oportunidad algo andaba mal. Sabe horrible -me dijo-, luego de escupir toda esa mixtura entre lubricante y saliva. Era gracioso verla ahí quejándose al lado de la cama con el cabello mojado mientras reposaba en la cama hasta que volteó con cara de pocos amigos. No me parece gracioso -espetó-, pero en lugar de molestarse procedió muy coquetamente a continuar con lo que había dejado inconcluso por unos segundos luego de lo cual en lugar de ir al baño, me dio un chape con todo incluido y me dijo, ríete ahora pues, pero ya estaba en frente al espejo del lavatorio escupiendo esa porquería, y era ella quien esbozaba una sonrisa.
Definitivamente, el creador de ese preservativo debió ser un hombre, no?
martes, 22 de julio de 2008
Vladi, qué asco!
Tópicos:
benzocaína,
condones,
condones vladi,
erección,
machismo,
preservativos,
sexo oral,
vladi
Suscribirse a:
Enviar comentarios (Atom)



Sexo oral con preservativo...To much!!! Que maldito eres jajaja.
ResponderEliminarNada que una buena mamada húmeda, sintiendo su lengua....
Pobre chica.
Interesante blog, primera vez que vengo por aquí.
Si pues, a pelo es mejor....
ResponderEliminar